Dale una tarea. No una sucesión de instrucciones.
Un chat funciona principalmente mediante interacción: preguntas → respuesta → nueva instrucción → nueva respuesta.
Work y Cowork permiten plantear un trabajo más amplio: defines un objetivo y la herramienta puede avanzar por distintos pasos con mayor autonomía hasta llegar al resultado.
Por ejemplo: “Localiza empresas que cumplan estos criterios, investiga cuáles encajan, organiza la información y prepara una base estructurada con los resultados.”
La diferencia no está simplemente en que pueda investigar, utilizar archivos o generar documentos. Un chat también puede hacer muchas de esas cosas. La diferencia está en cómo se desarrolla el trabajo.
La pregunta deja de ser únicamente “¿Qué puedo preguntarle a la IA?” y empieza a ser “¿Qué trabajo puedo darle para que lo haga por mí?”